LA GRIPE AVIAR, EL TAMIFLU Y EL NEGOCIO DEL MIEDO


William Engdahl, analista político crítico con la Administración Bush, recordando el episodio de la amenaza de la viruela, escribió a finales del pasado año en un artículo titulado ¿Es la gripe aviaria otra broma del Pentágono? lo siguiente: "Cada vez más profesionales experimentados advierten de los peligrosos efectos secundarios de la vacuna contra la viruela. Afirman que puede producir, entre otros, graves enfermedades cerebrales y del corazón, autismo, cambios cromosomáticos anormales, diabetes y diversos cánceres y leucemias así como la desmielinización de los tejidos nerviosos años después de la vacunación. Muchos pensaron si no sería mejor correr el riesgo de un ataque bioterrorista que vacunarse. La campaña de vacunación masiva contra la viruela fue un fracaso. Pero entre tanto se produjeron millones de dosis de Vistide que se vendieron al Gobierno norteamericano para disminuir los efectos de la viruela por si se llevaba a cabo un hipotético ataque. El Pentágono fue uno de los mayores compradores de Vistide en ese momento".
Bueno, pues resulta que el Vistide, el fármaco beneficiado por el Pentágono, es -¡qué casualidad! un fármaco de Gilead Sciences Inc, la multinacional de la que es accionista Donald Rumsfeld. Todo un negocio si tenemos en cuenta que según la Universidad de Pensilvania el coste de la unidad de Vistide (375 mg) era en julio del año pasado de 725,64 $ y la recomendación para su uso como antivírico es la de una dosis de 350 mg cada dos semanas. Otro negocio redondo.
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http://www.dsalud.com/numero82_1.htm