Por Anabel Hernández/Proceso
Un secreto hasta ahora muy bien guardado
tiene en vilo el futuro de la familia de Marta Sahagún, esposa del ex
presidente Vicente Fox. Cuando se pensaba que el primer presidente
panista y la gente que lo rodea habían librado la prueba de fuego —luego
de varios años de ser blanco de señalamientos por presunto tráfico de
influencias, enriquecimiento inexplicable y corrupción—, una acusación
en Estados Unidos contra Manuel Bribiesca Sahagún reabre una vieja
herida.
En el expediente criminal 08CR4274-JAH
abierto en diciembre de 2008 en la Corte de Distrito Sur de California
—del cual tiene copia Proceso— se le imputan cuatro cargos al hijo de
Marta Sahagún: fraude electrónico, conspiración, complicidad y
encubrimiento.
La responsable de iniciar la denuncia fue
la fiscal federal Karen P. Hewitt y la acusación recayó en la corte del
juez John A. Houston.
En México, durante 2005 y 2006 la Cámara
de Diputados investigó los presuntos actos de corrupción de Manuel
Bribiesca Sahagún y de su hermano Jorge Alberto cometidos en el sexenio
de su padrastro, Vicente Fox.
Investigaciones de periodistas y del
Congreso permitieron descubrir los negocios de Manuel en Petróleos
Mexicanos (Pemex): Disponiendo de información privilegiada, el hijo
mayor de Marta Sahagún actuó como intermediario de las empresas
Oceanografía y Arrendadora Ocean para la obtención de importantes
contratos con Pemex Exploración y Producción.
También se reveló que obtuvo jugosas
ganancias cuando compró a un precio por debajo del real inmuebles
subastados por el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes.
Y gracias a las quejas de vecinos de la
colonia Rinconada San Jorge de Celaya, Guanajuato, se supo que estafó a
muchas familias vendiéndoles casas de interés social de pésima calidad a
través del Infonavit. Además se descubrió cómo había solicitado a la
Sociedad Hipotecaria Federal créditos con garantías ya comprometidas.
En el caso de México, pese a las
irregularidades detectadas por la Cámara de Diputados y las denuncias
penales presentadas contra Manuel Bribiesca Sahagún ante la Procuraduría
General de la República, él ha gozado de impunidad durante los dos
sexenios panistas.
Pero todo indica que el gobierno de
Estados Unidos no está dispuesto a darle el mismo trato: El 9 de
diciembre de 2008 giró una orden de aprehensión en su contra por fraude
cometido en complicidad con Sergio Federico Ruiz Ríos.
EL FRAUDE DE NORTH STAR
El cómplice del primogénito de Marta
Sahagún —según las investigaciones del gobierno estadunidense— es Sergio
Federico Ruiz Ríos. Ahora tiene 53 años y trabajó 24 en Pemex. De 1981 a
2003 fue superintendente general en Pemex Gas y Petroquímica Básica
adscrito a la terminal de distribución de gas licuado de Ciudad Juárez,
Chihuahua.
En el Reporte de Servidores Públicos
Sancionados de la Secretaría de la Función Pública se señala que el 6 de
agosto de 1998 fue suspendido por primera vez de su cargo por
negligencia administrativa y se le impuso una sanción de 22 mil pesos.
El 30 de junio de 2003, en el sexenio de
Vicente Fox, Ruiz Ríos fue suspendido de su cargo otra vez nueve meses
por “violación de leyes y normatividad presupuestal”. Y en 2005 el
órgano interno de control lo inhabilitó para ocupar cualquier cargo en
el servicio público federal los siguientes 12 años por “negligencia
administrativa”.
Antes de ser inhabilitado fue contratado
por la empresa Grupo D’Amiano para ser presidente de Star Gas y North
Star Gas, sus subsidiarias en Tijuana y Chula Vista, California,
respectivamente.
El Grupo D’Amiano, cuyo fundador es
Antonio D’Amiano, desde hace 58 años se dedica a la compra,
almacenamiento y distribución de gas LP. Comercializa gas doméstico en
Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Tabasco y Baja California.
De acuerdo con el expediente del caso
criminal, North Star Gas fue creada para “buscar proveedores de gas en
Estados Unidos y enviar el gas a Star Gas (en Tijuana). Ruiz Ríos
consiguió que la empresa Mexico Gas, de Chula Vista, vendiera su
producto a North Star Gas… Al menos así parecía.
Todo comenzó a descubrirse en 2007 cuando
el Grupo D’Amiano mandó hacer una auditoría a North Star Gas por las
grandes pérdidas que registraba.
En la revisión de las cuentas se
descubrió que Ruiz Ríos, abusando de la confianza del grupo, puso a su
nombre certificados de acciones de North Star Gas y falsificó documentos
en los que D’Amiano autorizaba el traspaso de esas acciones a su
nombre.
La compañía despidió a Ruiz Ríos, quien
exigió un pago de 120 mil dólares como indemnización, lo que parecía más
una extorsión pues a cambio de ese pago se comprometió con Grupo
D’Amiano a que le pasaría los contactos de la empresa que proveía a
North Star Gas desde 2006.
Según la acusación penal, a la firma no
le quedó alternativa porque si perdía el abasto de gas tendría que
enfrentar graves consecuencias financieras. Grupo D’Amiano aún no caía
en la cuenta de que había un fraude mucho mayor detrás de las
operaciones del ex funcionario de Pemex.
De acuerdo con la exposición de hechos
realizada por la fiscal Hewitt, el 23 de enero de 2009 Ruiz Ríos
organizó una reunión de negocios en Houston, Texas, para presentar a la
gente de Grupo D’Amiano con el dueño de Mexico Gas: Manuel Bribiesca
Sahagún.
Su presencia hizo creer a los
representantes de Grupo D’Amiano que Mexico Gas era una empresa
legítima. Durante el encuentro, el hijo de Marta Sahagún confirmó que
era el “dueño” y presidente de Mexico Gas y que un hombre llamado Jorge
Rocha trabajaba para él, por lo que el contrato entre Mexico Gas y North
Star Gas fue firmado por Rocha. Bribiesca Sahagún esperaba no dejar
huella en la operación.
En el expediente judicial se afirma que
durante varios meses Bribiesca actuó como dueño de Mexico Gas en
reuniones, mails y llamadas telefónicas. Incluso exigía los pagos para
la compañía.
Finalmente Grupo D’Amiano descubrió la verdad.
EL REVENDEDOR
En febrero de 2006, después de ser
contratado por Grupo D’Amiano, Ruiz Ríos creó en Chula Vista la compañía
Mexico Gas LTD, de la cual era dueño, jefe ejecutivo y director de
ventas. Y el 10 de julio de ese año abrió una cuenta bancaria en Wells
Fargo a nombre de dicha empresa.
En septiembre de 2006 el
exsuperintendente de Pemex Gas y Petroquímica Básica estableció contacto
con un funcionario de la estadunidense Centennial Energy LLC, ante
quien se presentó como presidente y jefe ejecutivo de North Star Gas,
del Grupo D’Amiano para el que entonces trabajaba.
Ruiz Ríos dijo a Centennial que North Star Gas estaba a punto de dejar el negocio y que iba a ser absorbida por Mexico Gas.
Centennial comenzó a vender el
combustible a Mexico Gas y ésta lo revendía a Grupo D’Amiano haciéndole
creer que Mexico Gas era el proveedor directo y no un revendedor.
La reventa de gas con sobreprecio ocurrió noviembre de 2006 a octubre de 2007. En ese lapso Ruiz Ríos ganó 655 mil dólares.
De acuerdo con la investigación del
gobierno estadunidense, Centennial también perdió “cientos de miles de
dólares” debido a la “conspiración y la trampa”.
Grupo D’Amiano descubrió la verdad e hizo
la denuncia correspondiente. El caso dejó de ser un asunto entre
particulares y lo tomó el gobierno de Estados Unidos, que le encomendó
la investigación del fraude al agente especial Marc Pennebaker, del Buró
Federal de Investigación (FBI).
LAS CUENTAS DE LA ESPOSA
Al terminar el sexenio foxista Manuel
Bribiesca Sahagún ya vivía en Houston con su nueva pareja, Ivonne
Vázquez Mellado. Se instaló en un costoso departamento en Four Leaf
Towers y era popular por la vida de lujo y excesos que se daba.
Vázquez Mellado, mejor conocida por sus
amigos como La Zorrita —quizá por sus grandes ojos almendrados— se casó
con Manuel el 23 de junio de 2007, pocos días antes de que el hijastro
de Fox se presentara como dueño de Mexico Gas.
Era el segundo matrimonio del hijo de
Marta Sahagún. Su primera esposa, Mónica Jurado Maycotte, se divorció de
él luego de que éste se negara a explicar el origen de su súbita
riqueza, de involucrarla en actas constitutivas de sus empresas dudosas y
de serle infiel con Vázquez Mellado.
El FBI descubrió que en septiembre y
noviembre de 2007 Mexico Gas hizo depósitos bancarios por 45 mil dólares
en cuentas que Vázquez Mellado tenía en bancos de Houston.
“Vázquez es la esposa de Manuel
Bribiesca, el hombre que falsamente se hizo pasar como dueño de Mexico
Gas”, se afirma en la acusación penal en su contra.
Se presume que las transferencias fueron parte del acuerdo económico para orquestar el fraude.
Finalmente el despido de Ruiz Ríos de
North Star Gas se concretó en agosto de 2007… Y el 25 de enero de 2008
hubo una reunión de trabajo en Laredo, Texas, entre Manuel Bribiesca
Sahagún y empleados de Grupo D’Amiano. Ahí el hijo de Marta Sahagún
confesó que en realidad no tenía nada que ver con la empresa gasera “y
que él falsamente se presentó como dueño de Mexico Gas a petición de su
amigo Ruiz Ríos”, señala el documento judicial.
El agente Pennebaker habló directamente
con Jorge Rocha, el otro presunto cómplice del fraude. Rocha aseguró que
él no estaba implicado y que su firma en el contrato entre Mexico Gas y
North Star Gas estaba falsificada.
El 9 de diciembre de 2008 la fiscal
federal para el Distrito Sur de California, Karen P. Hewitt,
representando al gobierno de Estados Unidos, inició una demanda penal
contra Sergio Federico Ruiz Ríos y Manuel Bribiesca Sahagún y se giraron
órdenes de aprehensión contra ellos.
Ruiz Ríos fue detenido por el FBI el 11
de diciembre de 2008 en San Diego, California. En 2009 llegó a un
acuerdo con la fiscalía y confesó lo que él y Bribiesca Sahagún habían
hecho.
Acordó pagar una indemnización de 400 mil
dólares a Grupo D’Amiano y fue sentenciado a pagar una multa de 100 mil
dólares, a un año de prisión y a tres bajo custodia del gobierno de EU,
situación en la que está actualmente, según información obtenida en la
Corte de Distrito Sur de California.
NUEVA VIDA
Desde que se giró la orden de aprehensión
en su contra Manuel Bribiesca Sahagún regresó súbitamente a vivir a
León, Guanajuato, donde actúa como si nada pasara. Ahí atormenta a la
sociedad con sus excesos.
Por ejemplo en diciembre pasado su esposa
Ivonne acudió al zoológico de la ciudad acompañada de su pequeño hijo
Manuel. Tomó un vehículo colectivo que hace el recorrido por todo el
parque y en el cual viajaban otros pasajeros. Vestida de blanco la
esposa de Manuel Bribiesca destacó por su inmenso sombrero, poco propio
para la provincia, y un paseo en el zoológico, al igual que el séquito
de escoltas y la prepotencia con la que se condujo.
Cada vez que ella lo exigía el tren se
detenía y ella y sus acompañantes bajaban para tener contacto con los
animales, pese al enojo del resto de los pasajeros, que no podían
abandonar el tren.
Marta Sahagún de Fox mandó construir para
sus hijos una cabaña en el rancho La Estancia, que ahora es la sede de
las fiestas que ofrece Manuel Bribiesca Sahagún.
En 2010 él exhibió en su cuenta de
Facebook —que entonces era de acceso libre— una galería de fotos para
hacer ostentación del lujo en el que vivía: Una foto en la cabina de un
avión e imágenes de sus viajes a Egipto, Canadá, Argentina y muchos a
Estados Unidos, cuando aún podía hacerlo.
En 2010 la revista Quién publicó decenas
de fotografías exhibiendo la opulencia del bautizo del hijo Manuel
Bribiesca Sahagún. Y gracias a la protección de su madre es invitado a
los eventos del Centro Fox, donde se codea con personajes políticos de
talla internacional como el expresidente español José María Aznar.
Ante el peligro de lo que el futuro les
depare a ella y a sus vástagos, la polémica exprimera dama comenzó a
tejerse un manto protector.
El Partido Acción Nacional le cerró las
puertas, pero su amiga Elba Esther Gordillo se las abrió en el Partido
Nueva Alianza. Su hijo menor Fernando Bribiesca Sahagún, quien trabajaba
en el Centro Fox, ocupa el segundo lugar en la lista de candidatos a
diputados plurinominales.
Una diputación en la familia permitiría a
los Bribiesca Sahagún no sólo nuevas oportunidades de negocios, como se
estila en México, sino protección política.
Por su parte el ex presidente Vicente
Fox, en previsión de una cacería contra él y su familia, intenta quedar
bien con el PRI y con el PAN. Por otro lado besa en público la mano de
la candidata presidencial panista, Josefina Vázquez Mota, y la llama “mi
presidente”, aunque haya dicho que sólo un milagro puede hacerla ganar.